Una pequeña historia


Hice la toma y me giré en busca de otra foto. Entonces oí que me llamaban. Al volverme vi que era la mujer de la foto. "Dice mi hija que nos has grabado." Me acerco con tranquilidad y le explico que no he grabado, que he hecho una foto. Le muestro la instantanea en el teléfono y le digo que hago fotografía de calle, que las he visto rodeadas de palomas, con la luz y la sombra dividiendo la calle, y me  pareció que había una buena imagen. Le enseño varias fotos de las que tenía hechas y le digo que si quiere borro la suya. Me dice que no la borre, que es bonita. Y termina nombrándome a Cartier-Bresson y el instante decisivo. En la calle siempre te puedes encontrar con alguien que te diga algo, que te pregunte qué haces, pero si actuas con naturalidad, tranquilidad y respeto, lo peor que puede pasar es que te digan que borres la foto. O tal vez no.
Finalmente la imagen no quedó como yo la había imaginado, pero la publico porque a la mujer de la foto le gustó.

Smartphone. f/2. 1/1250. ISO 100

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