Como el sexo de los ángeles


 ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez? Vas caminado por la calle y te paras delante de un escaparate a ver la ropa que se muestra vistiendo los maniquíes. Por cierto, ¿esas figuras movibles que se usan para exponer, probar o arreglar ropa, serán como los ángeles, que no tienen sexo? El caso es que ahí estás, detenido ante esas figuras con apariencia humana, evaluando la ropa que llevan, pensando si te gusta o no, imaginándote cómo te verías tú con esa indumentaria. Por un momento, es como si te colocases ocupando el lugar del maniquí. Tal vez suceda, que esas figuras que simulan ser hombres o mujeres, aunque no tengan sexo propiamente dicho, hablen de nosotros cuando nos detenemos a mirar o simplemente mientras pasamos por delante de ellos. "¿Cómo crees que le quedaría  nuestra ropa?" "¿Dónde crees que habrá comprado esos pantalones? Son mucho más feos que los tuyos?" "Mira. Fíjate en el estilo de esa señora que pasa. Le gustan los mismos colores que a mí." Si sucediera algo así, seguro que ocurriría de manera completamente ajena a nuestro entendimiento. Aunque, tal vez si estás atento y tienes suerte, igual puedes pillar uno de esos momentos en los que alguien pasa y los maniquíes hablan entre ellos. No sé, lo mismo hablar de todo esto es como hablar sobre el sexo de los ángeles.

Xiaomi Redmi Note 10 Pro   25mm  f/1.9  1/50  ISO 65  EV -0.7

Comentarios

  1. No tengo claro el asunto del sexo de los Ángeles, pero sí estoy seguro que los maniquíes viven una vida ajena a la nuestra, y la fotografía, como esta que publicas, lo demuestra, en realidad casi no hay distinción entre las tres figuras. Un mundo de posibilidades de la mano de una cámara de fotos. Me gusta esto que nos has mostrado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cómo tú bien sabes, una cámara puede tomar dos realidades existentes, para crear una tercera que no existe, salvo como realidad fotográfica.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Señora de rojo entre las sombras

Variar la perspectiva

Un día de enero de 2018