Espera sobre fondo blanco


 

A veces, un fondo te llama la atención y se convierte en motivo fotográfico. Te encuentras, por ejemplo, con una pared blanca, ante la que no puedes por menos que pararte, preparar tu cámara y esperar. No sabes muy bien qué estás esperando, más allá de la vaga esperanza de que pase alguien o de que ocurra algo delante de esa pared que te estaba llamando a gritos. No es sencillo calibrar cuánto tiempo debes esperar. Mientras abres negociaciones contigo mismo al respecto, se acercan los primeros paseantes y eso te da argumentos para mantener en la negociación una postura favorable a que la espera sea razonablemente larga. Disparas una, dos, tres veces... Descartas una, dos, tres fotos... Tu postura a favor de la permanencia se debilita. No pasa demasiada gente. Tal vez no tenga sentido seguir esperando. Entonces se acerca una madre con sus hijas. Preparas la cámara. Ajustas el enfoque y compruebas los parámetros. La mujer entra en el cuadro con una de las niñas. Viene jugando con su otra hermana, que queda fuera del plano. De pronto se le cae la bolsa de chuches y se gira rápidamente para cogerla. Disparas. Ella recupera las golosinas y tú tienes tu foto.

Nikon D200  50mm  f/4.5  1/4000  ISO 200

Comentarios

Entradas populares de este blog

Señora de rojo entre las sombras

Un día de enero de 2018

Variar la perspectiva