A ver, ¿un bombo grande qué es? Un bombón, ¿no? ¿Y cuatro bombos grandes? Pues cuatro bombones. Aunque a mí me gustan más los de comer. ¡Si fueran así de grandes!
Hay hay hay, que m mareo solo de imaginarme esos bombones, que durarían días y días, comiéndolos, descansando, volviendo a comerlos, y todo en una playa vacía y fresquita, mmmm. . . . . . Creo que soy Amparo!
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Algunas veces, en una calle abarrotada de gente, al fotógrafo le llama la atención un pequeño detalle, se centra en una parte y la toma por el todo. Un brazo, por ejemplo, le interesa más que el cuerpo entero. En esos casos, ¿está haciendo una sinécdoque fotográfica? —No te olvides de Gaza—
CONCIENCIA (PROPIA).- No sé si debo decirte algo. FOTÓGRAFO. - Adelante, di lo que quieras. CONCIENCIA (PROPIA).- A veces me desorientas. FOTÓGRAFO. - ¿Te desoriento? CONCIENCIA (PROPIA).- Sí. Siempre dices que te gustan las sombras, las luces contrastadas... FOTÓGRAFO. - ¿Y? CONCIENCIA (PROPIA).- Pues que aquí no hay sombras, ni contrastes... Nada de nada. FOTÓGRAFO. - Bueno, no solo me gustan las sombras, ni busco siempre los contrastes. CONCIENCIA (PROPIA).- ¡Ah! Entiendo. No quieres encasillarte como fotógrafo. FOTÓGRAFO. - ¡No digas chorradas! Simplemente me gusta la fotografía e intento tener una visión fotográfica amplia. CONCIENCIA (PROPIA).- Entonces, ¿tu estilo es eléctrico? FOTÓGRAFO.- Déjate de eclecticismos. Mira la foto. ¿Qué ves? CONCIENCIA (PROPIA).- Pues que no hay sombras, ni luces contrastadas. FOTÓGRAFO.- Pero hay una paleta de color en tonos pastel, unas gradas de piedra que dibujan diagonales, un hombre y una mujer que rompen la geometría del graderío.....
Realmente son extraordinarios y desde luego enormes.
ResponderEliminar¡Una verdadera pena que no se puedan comer!
EliminarHay hay hay, que m mareo solo de imaginarme esos bombones, que durarían días y días, comiéndolos, descansando, volviendo a comerlos, y todo en una playa vacía y fresquita, mmmm. . . . . . Creo que soy Amparo!
ResponderEliminar¡Pues igual no durarían tanto!
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