A veces esperar da frutos


 Me gusta hacer fotos cuando se acerca el mediodía. La luz es dura, satura los colores y crea sombras duras y profundas. Con esas condiciones me sitúo ante un fondo que me parece interesante. Mido a la luz para oscurecer las sombras, encuadro y espero. Miro a un lado, miro al otro y los veo venir a lo lejos. Un chico y una chica se acercan en bicicleta. Con ella no hay suerte. Se ha metido en la zona iluminada y el contraste se esfuma tan deprisa como ha pasado delante de mí. Parece que el chico se mantiene en la zona de sombra. Aparece en el visor y aprieto el disparador. Me parece que esta vez, la espera ha dado algún fruto.

Comentarios

  1. A mí me gusta ver las fotos que haces (¿anónimo? no!!! Amparo)

    ResponderEliminar
  2. A veces una fracción de segundo, te impide realizar una buena fotografía.
    Esta vez has conseguido un buen fruto.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Los contrastes duros suelen ser agradecidos, sabes sacarles buen partido, tienen fuerza y esa dosis imprescindible de enigma que encierra la foto. Abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Lo que sucede. Interacciones.

Teoría de la mente