Ese señor de rojo
Coges tu cámara, sales a la calle y caminas esperando que algo te sorprenda. Puede ser un objeto, una luz, un color, una indumentaria, una persona.... El caso es que vas con tus ojos y todos tus sentidos bien abiertos y ves a ese señor de rojo. Y no sé por qué, pero mientras encuadras te dices: "Seguro que es pintor". Y disparas. ¿Pintor? No sé, parece un pensamiento un tanto gratuito. Pero... Esa chaqueta roja... Esa gorra azul... Esa carpeta en la mano... Sí, sí, seguro que es pintor. ¿Qué podría ser si no?
—No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—

Podría dedicarse a infinidad de cosas, pero la mente de cada cual funciona de acuerdo a no se sabe muy bien que "algoritmos" y cada cual inventa ( que suerte poder hacerlo, concede tanta libertad) aquello que más se adecua a su imaginación en ese momento puntual. Que placer jugar, lo demás es tan superfluo, tan limitado. Un abrazo
ResponderEliminarJugar. Creo que esa es una de las cosas que más me gusta de la fotografía, el juego tan abierto y tan libre que ofrece. Muchas gracias, Luis
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