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Mostrando entradas de abril, 2026

Contraluces 3. Ícaro

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  No me parecía justo que el protagonista de mis fotos a contraluz permaneciera oculto. Dicho y hecho. Busqué en mis archivos esta foto que recordaba perfectamente. Volvía a casa del trabajo un día cualquiera de diciembre. Un sol potente frente a mí y dentro de mí, la decisión inquebrantable de disparar contra él. Preparé mi cámara, encuadré y esperé unos instantes. Mientras esperaba decidí dar uno, dos, tres pequeños pasos hacia mi derecha. Entonces apareció: el astro rey. Casi, casi, en la línea media del encuadre. "Ahora sí". Me dije. Y disparé. Reanudé el regreso a casa tan feliz. Pero no por la foto, sino porque me dio por pensar que, menos mal que no tengo unas alas de cera como Ícaro. Si no, igual no hubiese podido terminar el camino. —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—

Contraluces 2. Cine negro

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    Es cierto que me siento cómodo con las imágnes en blanco y negro. Tanto si las veo como si las hago. Al fin y al cabo, una buena parte de mis referentes visuales comenzaron a construirse frente a una pantalla en blanco y negro. Los últimos años de mi infancia y los primeros de mi adolescencia, se empaparon de aquellos grandes clásicos del cine negro que emitían por televisión. "El halcón maltés", "El sueño eterno", "Perdición", "Laura", "La mujer del cuadro", "Perversidad", "Retorno al pasado", "La jungla de asfalto", "Sed de mal", "Cara de ángel"...  Y aunque uno no construye imágenes por imitación, una foto, como decía Ansel Adams,  no se hace simplemente con una cámara, se construye con todas las imágenes que has visto, los libros que has leído, la música que has escuchado... Y en fin, entre todo ese arsenal de referentes visuales tiene un espacio importante el blanco y negro. —No...

Contraluces 1. Yo y mis circunstancias

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Buena parte del año, cuando regreso a casa del trabajo, son muchos los tramos en los que me acompaña un deslumbrante sol frontal. Pues bien, si esas son mis circunstancias, ¿qué hacer? Como no creo que existan condiciones de iluminación buenas y malas, sino simplemente, que cada iluminación tiene su propio lenguaje y es adecuada para un tipo u otro de fotografía, tomo conciencia de mis circusntancias, me zambullo plenamente en ellas y me dispongo a disparar directamente conta el sol en busca de las siluetas, las sombras, el minimalismo, los contrastes, la simplificación... —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—