En la calle hay muchas pequeñas cosas que llaman tu atención y te empujan a apretar el dispardor. Una camisa especialmente colorida, un sombrero, o simplemente, alguien que siente curiosidad por algo y se detiene a mirar.
La curiosidad del fotógrafo, es lo que nos hace disparar, a un punto en concreto o a una persona, que nos llama la atención. Que tengas una buena semana.
Creía haber comentado ya esta fotografía... a ver si ha ido a parar a la lista de spam. Cada fotografía, es fruto de la curiosidad, aunque también nuestro protagonista, no carece de ella. Su forma de observarlo todo, son buenos síntomas de curiosidad.
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
La vida sin más artilugios. Así de simple.
ResponderEliminarLa fuerza de la simpleza, Luis. Gracias por tu comentario.
EliminarLa curiosidad del fotógrafo, es lo que nos hace disparar, a un punto en concreto o a una persona, que nos llama la atención.
ResponderEliminarQue tengas una buena semana.
Muy natural y luminosa, a propósito q miraba?jeje (Amparo)
ResponderEliminarPues no lo sé. Yo le estaba mirando a él. Hice la foto y seguí a lo mío.
EliminarCreía haber comentado ya esta fotografía... a ver si ha ido a parar a la lista de spam.
ResponderEliminarCada fotografía, es fruto de la curiosidad, aunque también nuestro protagonista, no carece de ella. Su forma de observarlo todo, son buenos síntomas de curiosidad.