En la calle hay muchas pequeñas cosas que llaman tu atención y te empujan a apretar el dispardor. Una camisa especialmente colorida, un sombrero, o simplemente, alguien que siente curiosidad por algo y se detiene a mirar.
La curiosidad del fotógrafo, es lo que nos hace disparar, a un punto en concreto o a una persona, que nos llama la atención. Que tengas una buena semana.
Creía haber comentado ya esta fotografía... a ver si ha ido a parar a la lista de spam. Cada fotografía, es fruto de la curiosidad, aunque también nuestro protagonista, no carece de ella. Su forma de observarlo todo, son buenos síntomas de curiosidad.
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Algunas veces, en una calle abarrotada de gente, al fotógrafo le llama la atención un pequeño detalle, se centra en una parte y la toma por el todo. Un brazo, por ejemplo, le interesa más que el cuerpo entero. En esos casos, ¿está haciendo una sinécdoque fotográfica? —No te olvides de Gaza—
CONCIENCIA (PROPIA).- No sé si debo decirte algo. FOTÓGRAFO. - Adelante, di lo que quieras. CONCIENCIA (PROPIA).- A veces me desorientas. FOTÓGRAFO. - ¿Te desoriento? CONCIENCIA (PROPIA).- Sí. Siempre dices que te gustan las sombras, las luces contrastadas... FOTÓGRAFO. - ¿Y? CONCIENCIA (PROPIA).- Pues que aquí no hay sombras, ni contrastes... Nada de nada. FOTÓGRAFO. - Bueno, no solo me gustan las sombras, ni busco siempre los contrastes. CONCIENCIA (PROPIA).- ¡Ah! Entiendo. No quieres encasillarte como fotógrafo. FOTÓGRAFO. - ¡No digas chorradas! Simplemente me gusta la fotografía e intento tener una visión fotográfica amplia. CONCIENCIA (PROPIA).- Entonces, ¿tu estilo es eléctrico? FOTÓGRAFO.- Déjate de eclecticismos. Mira la foto. ¿Qué ves? CONCIENCIA (PROPIA).- Pues que no hay sombras, ni luces contrastadas. FOTÓGRAFO.- Pero hay una paleta de color en tonos pastel, unas gradas de piedra que dibujan diagonales, un hombre y una mujer que rompen la geometría del graderío.....
La vida sin más artilugios. Así de simple.
ResponderEliminarLa fuerza de la simpleza, Luis. Gracias por tu comentario.
EliminarLa curiosidad del fotógrafo, es lo que nos hace disparar, a un punto en concreto o a una persona, que nos llama la atención.
ResponderEliminarQue tengas una buena semana.
Muy natural y luminosa, a propósito q miraba?jeje (Amparo)
ResponderEliminarPues no lo sé. Yo le estaba mirando a él. Hice la foto y seguí a lo mío.
EliminarCreía haber comentado ya esta fotografía... a ver si ha ido a parar a la lista de spam.
ResponderEliminarCada fotografía, es fruto de la curiosidad, aunque también nuestro protagonista, no carece de ella. Su forma de observarlo todo, son buenos síntomas de curiosidad.