A veces me gusta mirar una escena y reducirla a lo esencial: volúmenes, formas, texturas, líneas, contornos... Simplificar, en suma. Y esa simplificación, implica eliminar el color cuando no aporta nada a la imagen.
Guauuu!, otra de esas fotos que te dejan flipada: de fondo una arquitectura imponente, cruzado por un contraste luz/sombra potente, figuras casi fantasmales a pleno día y todo envuelto en ese blanco y negro que lo hace posible, me encanta (Amparo)
Fotografiar, desde el punto de vista de la composición es básicamente restar. Luego está ese detalle del personaje en sombras (de nuevo la bendita diagonal) a la izquierda, que queda iluminado de manera parcial y tan oportuna. A veces ser feliz cuesta bien poco, basta con traerse en la tarjeta alguna fotografía interesante ;-)
A veces dudo si el mundo necesita que lo sujeten o que le den un buen meneo. No sé, pero yo creo que le vendría mejor el meneo. — No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—
En lo que se refiere a la estética, el desarrollo automovilístico ha perjudicado seriamente a la fotografía. Basta mirar algunas de las fotos de Saul Leiter, Fred Herzog o Ernst Haas en las que aparecen automóviles, para darse cuenta de ello. Ninguno de los tres, convirtieron los coches en el elemento protagonista de sus imágenes, sino que aparecían con sutileza como elementos del paisaje urbano. Un auténtico disfrute perderse por sus fotos. No por los coches, sino por la sutileza. Todo es sutil en sus imágenes. Con coches o sin ellos. Sí, los automóviles actuales no tienen esa estética tan "de foto", que desprendían los de los años cincuenta y sesenta. Y un día, vas caminando por una ciudad cualquiera y te encuentras con un coche "de época" aparcado en la puerta de una catedral, esperando la salida de los novios, y no se te ocurre otra cosa más que agacharte y disparar a través de sus ventanillas. ¡Qué le vamos a hacer! No soy ni Leiter, ni Herzog, ni Haas. Pero m...
Me gustan las bibliotecas. Son lugares tranquilos, incluso para hacer fotos. Me gustan particularmente las que tienen cierta antigüedad: los lomos desgastados de sus libros, su olor, la calidez que el tiempo ha impregnado en sus mesas y sus sillas. Me gusta sentirme rodeado por parte de lo mejor que la humanidad ha sido capaz de crear en filosofía, historia, ciencias, artes, literatura... Me gusta pensar que, en sus anaqueles, tal vez se encuentre alguno de los libros de Carl Sagan, en los que nos advertía que nuestro poder está creciendo más deprisa que nuestra sabiduría. — No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—
Guauuu!, otra de esas fotos que te dejan flipada: de fondo una arquitectura imponente, cruzado por un contraste luz/sombra potente, figuras casi fantasmales a pleno día y todo envuelto en ese blanco y negro que lo hace posible, me encanta (Amparo)
ResponderEliminarGracias
Eliminarme la pido para mi galería (Amparo)
ResponderEliminarTe la apunto.
EliminarFotografiar, desde el punto de vista de la composición es básicamente restar. Luego está ese detalle del personaje en sombras (de nuevo la bendita diagonal) a la izquierda, que queda iluminado de manera parcial y tan oportuna. A veces ser feliz cuesta bien poco, basta con traerse en la tarjeta alguna fotografía interesante ;-)
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