No me atraen en absoluto los safaris fotográficos, pero si una noche cualquiera me encuentro con una cebra, no dejaré pasar la oportunidad. Aunque sea la zebra coja.
Creo que sirven carne de cebra. ¿Por eso estará coja? ¿Por que empiezan a comer por las patas? No sé, no sé. Yo prefiero quedarme en la puerta haciendo fotos.
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Recuerdo que hace años, cuando las noches del frío invierno empezaban a hacerse paseables, un buen amigo decía: "Ya va haciendo buenas noches." Hace ya tiempo que no paseamos las frías noches de invierno, pero me acuerdo con frecuencia de esa frase. Va por ti, amigo. —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—
Algunas veces, en una calle abarrotada de gente, al fotógrafo le llama la atención un pequeño detalle, se centra en una parte y la toma por el todo. Un brazo, por ejemplo, le interesa más que el cuerpo entero. En esos casos, ¿está haciendo una sinécdoque fotográfica? —No te olvides de Gaza—
Una oportunidad única. Bien por aprovechar el momento.
ResponderEliminarAbrazo
Muchas gracias, Luis.
EliminarJajaja, buen símil, buen punto de vista!
ResponderEliminarCreo que sirven carne de cebra. ¿Por eso estará coja? ¿Por que empiezan a comer por las patas? No sé, no sé. Yo prefiero quedarme en la puerta haciendo fotos.
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