No me atraen en absoluto los safaris fotográficos, pero si una noche cualquiera me encuentro con una cebra, no dejaré pasar la oportunidad. Aunque sea la zebra coja.
Creo que sirven carne de cebra. ¿Por eso estará coja? ¿Por que empiezan a comer por las patas? No sé, no sé. Yo prefiero quedarme en la puerta haciendo fotos.
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Hace unos días, revisitaba las fotos de Nikos Economopoulos y me encontré con esta frase: "Uno no puede esconderse de su propia cámara." Quizás, Economopoulos quiso decir con esto, que cuando capturamos imágenes estamos desvelando algo de nosotros mismos, que no podemos ocultar nuestra manera de mirar. La frase me hizo pensar en esta foto. Tal vez porque siempre tengo un horizonte al que mirar, aunque el mundo cada vez lo ponga más difícil. Así que, sí, no puedo esconderme de mi propia cámara. Ya lo dijo Nikos.
Una oportunidad única. Bien por aprovechar el momento.
ResponderEliminarAbrazo
Muchas gracias, Luis.
EliminarJajaja, buen símil, buen punto de vista!
ResponderEliminarCreo que sirven carne de cebra. ¿Por eso estará coja? ¿Por que empiezan a comer por las patas? No sé, no sé. Yo prefiero quedarme en la puerta haciendo fotos.
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