La calle es algo vivo, cambiante. Un lugar, donde en cualquier momento puede surgir lo inesperado. Por eso es importante protegerse: nunca se sabe qué puede caer sobre nuestras cabezas.
Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Recuerdo que hace años, cuando las noches del frío invierno empezaban a hacerse paseables, un buen amigo decía: "Ya va haciendo buenas noches." Hace ya tiempo que no paseamos las frías noches de invierno, pero me acuerdo con frecuencia de esa frase. Va por ti, amigo. —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—
Algunas veces, en una calle abarrotada de gente, al fotógrafo le llama la atención un pequeño detalle, se centra en una parte y la toma por el todo. Un brazo, por ejemplo, le interesa más que el cuerpo entero. En esos casos, ¿está haciendo una sinécdoque fotográfica? —No te olvides de Gaza—
Un buen encuadre aislando a la protagonista del resto que queda reducido a un mero escenario.
ResponderEliminarMuchas gracias, Luis.
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