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Mostrando las entradas etiquetadas como realidad fotográfica

Superposiciones

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 Me gusta el juego de superposiciones que ofrecen los cristales, porque crea una realidad fotográfica que es la suma de otras realidades. Así, la fotografía aparece como algo bien distinto de lo fotografiado. —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—

Viajar en el tiempo

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 No me importaría en absoluto tomar unas cervezas con Karl y Fiedrich,  y charlar con ellos sobre los fantasmas que hoy recorren Europa (y el mundo). Y aunque una imagen puede hacernos viajar en el tiempo, lo hace solo en el terreno de la realidad fotográfica,  de lo ficcional. En lo material, en la realidad palpable, solo hay un cartel que divide la escena en dos mitades. 

Dentro del espejo

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 Cuando apretamos el disparador de nuestra cámara, ¿estamos haciendo un retrato de la realidad o estamos construyendo otra cosa que no es exactamente esa realidad? Lo que decidimos incluir o dejar fuera del encuadre, la óptica que elegimos, el lugar desde el que disparamos, el peso que damos a las luces o a las sombras en la exposición, el tratamiento que damos al color... Cada una de esas elecciones, altera la realidad que vemos y crea otra que no es exactamente la misma: la realidad fotográfica. Solo en esta realidad de dos dimensiones, podemos encerrar a alguien dentro de un espejo.

Atrapado en la geometría

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No siempre te encuentras con una pared blanca, blanquísima, que dibuja una perfecta geometría de escuadra y cartabón. Por eso es inevitable detenerse a la espera de que alguien pase y rompa la rigidez geométrica. Disparas, dejas reposar la fotografía y cuando la miras después de algunos días, te preguntas: ¿y si en la realidad fotográfica, el hombre que ha quedado registrado en la imagen no está rompiendo nada, sino que ha quedado atrapado en la geometría?

Buscando profundidad

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  La realidad fotográfica es bidimensional, una pequeña imagen con una relación determinada de largo por ancho. En ocasiones, al fotógrafo le gusta jugar a romper el marco plano de las dos dimensiones y busca en el entorno urbano algo que le sirva para crear la sensación de profundidad. Un patrón de elementos que se repiten, unas líneas que confluyen en un punto de fuga, una disposición de colores… El fotógrafo cuenta con un gran aliado. Al cerebro de quien observa la foto, también le gusta jugar a creer que existe profundidad donde solo hay una imagen plana. Nikon D200   50mm  f/1.8  1/6400  ISO 100