Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como sol

Contraluces 3. Ícaro

Imagen
  No me parecía justo que el protagonista de mis fotos a contraluz permaneciera oculto. Dicho y hecho. Busqué en mis archivos esta foto que recordaba perfectamente. Volvía a casa del trabajo un día cualquiera de diciembre. Un sol potente frente a mí y dentro de mí, la decisión inquebrantable de disparar contra él. Preparé mi cámara, encuadré y esperé unos instantes. Mientras esperaba decidí dar uno, dos, tres pequeños pasos hacia mi derecha. Entonces apareció: el astro rey. Casi, casi, en la línea media del encuadre. "Ahora sí". Me dije. Y disparé. Reanudé el regreso a casa tan feliz. Pero no por la foto, sino porque me dio por pensar que, menos mal que no tengo unas alas de cera como Ícaro. Si no, igual no hubiese podido terminar el camino. —No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—

Mediterráneo 1. Amanece

Imagen
 Se dice que una de las mejores formas de ver amanecer, es mirando al Mediterráneo. Apuntas con tu cámara al horizonte, hacia donde nace el sol, y puede que ante ti vuele algún deseo en forma de gaviota.

Next generation

Imagen
 Si veo unas columnas, unos carteles en los que predomina el color blanco con un sol de justicia descargando sobre ellos, no me queda otra que esperar por si se me presenta la oportunidad de capturar unas siluetas potentes. Por cierto, no sabemos qué nos traerá la próxima generación. De momento permanence en las sombras. Seguimos a la espera.

Minimalismos 1: La tela de araña

Imagen
 A veces, simplemente, me gustan los pequeños detalles, como el brillo del sol en el hilo de una tela de araña.

Sol y sombra

Imagen
  Sol y sombra, era un combinado de anís y coñac que tenía mucho tirón entre los mayores cuando yo era pequeño. He de reconocer que yo, cuando ya no era pequeño, lo probé alguna vez. Tal vez por imitación. Si mis mayores lo tomaban... El resultado fue, que no me sedujo, por muy popular que fuera. En fotografía,  sol y sombra es otra cosa.

Contracorriente

Imagen
 No ocurre con demasiada frecuencia, pero a veces te das cuenta de que todo el mundo va caminado en sentido contrario al que tú llevas. ¿Será acaso una señal? El ir contracorriente, me refiero. Señal o no, lo cierto, es que resulta totalmente positivo. Casi, casi como una bendición. Sobre todo si el sol que te mira de frente, te regala esa luz dura que tanto te gusta, para hacer, por ejemplo, un contraluz.