La mayoría de las fotos, las hago mientras discurren mis quehaceres cotidianos. Voy o vuelvo del trabajo y aprovecho para hacer alguna toma si la ocasión se presenta. La fotografía está integrada en mi día a día. Pero hay ocasiones en las que salgo a hacer fotos. Cojo mi cámara, pienso en algún sitio y salgo de casa con una sensación diferente a la que experimento cuando fotografío de manera cotidiana. En esas salidas suelo pensar en lugares en los que haya gente, en los que se puedan dar situaciones poco comunes y a ser posible, que tenga peculiaridades arquitectónicas que faciliten juegos de líneas, perspectivas... Una estación de trenes, aúna todas esas características. Hay gente que va, gente que viene, gente que espera, gente que se reencuentra, gente que se despide, gente que se abraza... Y el fotógrafo espera a que alguien que llegue en el próximo tren, atraviese con su maleta por ese encuadre que parece interesante, pero al que le falta el elemento humano. Nikon D200 ...