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Al otro lado
De tanto en cuando
Hace unos días, hablaba con un buen amigo sobre fotografía de calle y fotografía de paisaje. Aunque me declaro ferviente seguidor de las dos disciplinas, me inclino claramente por la fotografía callejera. No solo por lo accesible que resulta (solo tienes que coger tu cámara, salir a la calle y ponerte a hacer fotos), sino porque la ciudad es mi tema. Me siento cómodo en sus calles. Me gusta capturar su pulso, su latido, el ir y venir de sus gentes. La atención y la concentración que requiere la fotografía de calle, te hace ir descubriendo qué te atrae y qué te resulta desagradable e incluso repulsivo. Y todo quieres encerrarlo dentro del encuadre de una imagen. Es fácil deducir de todo esto, que la fotografía de calle ocupa gran parte de mis archivos fotográficos, aunque también hay un hueco para esos paisajes a los que necesito volver de tanto en cuando. —No te olvides de Gaza—

Nada, es difícil que de ese conjunto salga algo mal. Eso sí el fotógrafo a de estar listo para entender la escena de vida y saber tomarla como fotografía para que todo resulte, como en tu foto, armónico y equilibrado. Abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias, Luis.
EliminarNo puedo evitar sentir cierta intriga, espero impaciente la segunda entrega?. De momento he de decir que la foto me parece muy chula. Soy Amparo
ResponderEliminarHabrá, habrá segunda entrega. Y quién sabe...
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