El mar. La mar



 
CONCIENCIA (PROPIA).— Pues para ser de interior y no gustarte la playa...

FOTÓGRAFO.— Ya. Pero el mar... 

CONCIENCIA (PROPIA).— El mar. La mar.

—No te olvides de Gaza. Ni de Cisjordania tampoco—


Comentarios

  1. En realidad nada tiene que ver, me refiero a que se puede odiar profundamente ese “ambiente de playa vacacional” y amar profundamente el mar. Esta fotografía me trae esos recuerdos de algunos momentos felices en el mar (y en la playa también). Y buena luz

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    1. Pues sí. El mar es tan grande, que caben hasta los bañistas. Y los recuerdos, claro.

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