Al otro lado, en la orilla donde el Mediterráneo se nombra Al-abiad Al-mutawaset, la humanidad ha quedado definitivamente sepultada bajo las bombas del sionismo. ¿Cómo podremos seguir caminando con esa ignominia sobre nuestras espaldas? —No te olvides de Gaza—
Las sombras siempre son un poco misteriosas según de lo que se esté hablando pero, en este caso, primero, son refrescantes y además una buena elección
ResponderEliminarEra la mañana de un 26 de diciembre, fresquita (sin ser fría) y con una luz limpísima.
EliminarEl contraste es brutal, tan solo las siluetas, el resto queda a merced de la imaginación.
ResponderEliminarLa hora, la luz, el lugar... Todo jugaba a mi favor.
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