En lo que se refiere a la estética, el desarrollo automovilístico ha perjudicado seriamente a la fotografía. Basta mirar algunas de las fotos de Saul Leiter, Fred Herzog o Ernst Haas en las que aparecen automóviles, para darse cuenta de ello. Ninguno de los tres, convirtieron los coches en el elemento protagonista de sus imágenes, sino que aparecían con sutileza como elementos del paisaje urbano. Un auténtico disfrute perderse por sus fotos. No por los coches, sino por la sutileza. Todo es sutil en sus imágenes. Con coches o sin ellos. Sí, los automóviles actuales no tienen esa estética tan "de foto", que desprendían los de los años cincuenta y sesenta. Y un día, vas caminando por una ciudad cualquiera y te encuentras con un coche "de época" aparcado en la puerta de una catedral, esperando la salida de los novios, y no se te ocurre otra cosa más que agacharte y disparar a través de sus ventanillas. ¡Qué le vamos a hacer! No soy ni Leiter, ni Herzog, ni Haas. Pero m...
¡Emocionante! Y la foto es preciosa. Casi casi sé donde la hiciste.
ResponderEliminarClaro. En Lisboa. Junto al monumento a los descubrimientos.
EliminarEl mar con todas sus interpretaciones personales según cada cual. Un espacio en el que dejarse ir para alcanzar puertos imaginados. Abrazo
ResponderEliminarBuen viaje y buen puerto. Gracias por el comentario, Luis.
ResponderEliminarComo postal no se le puede pedir más, y como metáfora, tampoco. Además el mar, siempre es algo muy agradable de observar (si es en directo, mejor) (Amparo)
ResponderEliminar👍
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